14.7.07

Bondage

Los atamientos se yuxtaponen
cuando el desacuerdo envuelve
las reacciones sadomasoquistas
y surgen otras prácticas del desenlace.
La sumisión de cada vértebra
alarma las vestiduras y perece el flujo
del algodón encordado hasta el molde
perfecto y ornamental.
La dominación está en las yemas,
abre tacto,
hostiga.
Somos el formato de un fetiche
prominente desde la flagelación
que muerde el golpe en el fresno,
de la nalga por sí vuelven
los sepulcros del dolor deseado
o la espina dorsal erecta,
su primer castigo de alabanzas
en las concavidades del grito.



6 comentarios:

Oso conocido dijo...

AMBAR,

BUENA LECCIÓN PARA ALGUIEN, COMO EN MI CASO, QUE DESCONOCE ESTAS FORMAS DEL SEXO
BIEN POR VOS!

BESOS DE DOMINGO

OSO

Anónimo dijo...

pero por dios mujer que brazos tienes, empujame a tu paraiso niña de cobre.

Sirena dijo...

El bondage ha florecido como medio de satisfacción para los que buscan en la dominación el encantamiento erótico con el otro. Me encantó tu forma de describirlo. Un besote, guapísima. :)

Anónimo dijo...

sexydelika agita!!!!!

Sirena dijo...

Pasaba a saludar, hace mucho que no escribes. Besitos, guapa. :)

Anónimo dijo...

Che, no suena mas ambar cuando abris el blog? le daba un toque especial, bastante te digo....Besos